Cultivar orquídeas en pequeños espacios

En una jardinera se pueden lograr cultivos exitosos de orquídeas, si se toman en cuenta algunos aspectos clave para mantenerlas, no hacen falta grandes extensiones de terreno.

Para cuidarlas exitosamente debemos considerar dos tipos de interacciones: las abióticas, relacionados con el sustrato de siembra, la luz que reciben, el agua y los nutrientes que les aportamos. Las bióticas como las plagas, enfermedades y malezas que pueden afectar directamente el desarrollo de nuestras plantas.

Recomendaciones para iniciarse en el cultivo

En esta ocasión hablaremos sobre las interacciones abióticas ya que son primordiales para todos los que se iniciarán en el placentero arte de cultivar orquídeas y disfrutar de su floración. Entre las más importantes consideraremos el sustrato de siembra, la luz disponible y el agua de riego. El primero de éstos incluye los medios convencionales como la tradicional raíz de helecho, las macetas de arcilla con orificios laterales y cestas rellenas de cascajos y trozos de carbón, y también los troncos, preferiblemente de naranjo o totumo.

La intensidad de luz durante el día es uno de los factores más importantes para la planta ya que cada especie tiene sus requerimientos particulares, por lo que no debemos ofrecer el mismo entorno a todas las especies. Podemos inferir las necesidades de luz de nuestras orquídeas por el grosor y textura de sus hojas. Las plantas de hojas suaves y flexibles son más delicadas y prefieren recibir luz indirecta; pero las más rígidas y gruesas pueden disfrutar de algunas horas de sol directo durante la mañana o la tarde.

Así mismo, las plantas nos indican sus requerimientos de agua y humedad, teniendo en cuenta que algunas presentan pseudobulbos en la base de las hojas que les permiten acumular agua durante períodos de lluvia. Otras especies carecen de estos pseudobulbos y pueden tener hojas rígidas o muy suaves, por lo que debemos mantenerlas húmedas con mayor frecuencia, sin llegar a inundarlas para evitar el desarrollo de pudriciones. Con estos “tips”, descubriremos la cantidad de agua y la frecuencia de riego para ellas. Conjuntamente con el riego, podemos nutrir las plantas con fertilizantes, diluidos en el agua, que pueden ser absorbidos por sus raíces y hojas.

Muchas especies tienen sus preferencias particulares sobre el sustrato donde crecen. La mayoría de los Catasetum prefieren estar pegados a los troncos, las Cattleyas, Encyclias, Bulbophyllum y Epidendrum prefieren las macetas con carbón vegetal, las Stanhopeas y Anguloas crecen mejor en cestas. Las Phalaenopsis y Renantheras pueden cultivarse en macetas de arcilla, pero exigen un medio más húmedo y mullido para desarrollar sus raíces y complacernos con sus flores.

Cultivar orquídeas en casa no requiere de grandes pericias o artefactos, sino de atención y un pequeño aspersor de agua. Cuando hay espacio disponible en patios y terrazas, podemos habilitar un lugar específico para el cuidado de nuestras plantas, con diferentes intensidades de luz para recrear las condiciones ambientales de cada grupo de especies. Si vives en apartamento, no hay qué temer, los balcones y ventanas que reciben la luz del sol durante la mitad del día, sea por la mañana o en horas de la tarde, son lugares agradables para nuestras plantas.

Diversidad de especies nacionales y asiáticas

En la actualidad contamos con muchos híbridos disponibles en viveros y colecciones que se adaptan a las condiciones tropicales de nuestro país, lo cual nos pone un pie más cerca del éxito en el cultivo. Diferentes mezclas de especies asiáticas como Vanda, Phalaenopsis, Dendrobium y Ascocentrum aportan diversidad de colores en sus híbridos para nuestro deleite visual. También podemos sentirnos orgullosos de muchas especies nativas como nuestra flor nacional: Cattleya mossiae, por su atractiva forma, variedad de colores y gran cantidad de flores por año. Sus hermanas, Cattleya gaskelliana, C. percivaliana y C. lueddemanniana, también la acompañan en el cortejo floral que brindan a nuestros ojos, a menudo una vez al año, desde enero hasta mayo. Igualmente, las conocidas Varitas de San José (Epidendrum sp., Schomburgkia undulata, Myrmecophyla humboldtii, Spathoglottis plicata), “Lluvia de Oro” (diferentes especies de Oncidium y Odontoglossum), “Orejas de Burro” (Lophiaris lanceana, L. lurida) y “Rabos de iguana” (Cohniella cebolleta, Brassavola sp.) crecen y florecen en cautiverio. Las Stanhopeas, Sobralias, Lycastes, Acinetas y Chondrorrynchas de tierras altas y bosques andinos se cultivan apropiadamente en orquidearios citadinos, conservando un clima similar a su lugar de origen.

1 thought on “Cultivar orquídeas en pequeños espacios”

  1. Es bastante sencillo, yo tengo una gran colección de orquideas en el balcón de mi casa y las adoro..
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